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Qué es el Divorcio?

¿Cómo podemos enfrentar el divorcio informados?
Cuando tomamos la decisión de contraer matrimonio, lo hacemos con la profunda convicción de que será para toda la vida. Muchas veces esto no es posible por diversos motivos y por esto, desde algunos años en Chile se legalizó el divorcio.

Existen varios tipos de divorcio según la causal:

Divorcio de común acuerdo

Éste implica que ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y en los temas relacionados con los hijos menores de edad que se tuvieron durante los años de convivencia, ya sea tuición, régimen de visitas y alimentos y sobre los temas patrimoniales entre ellos.

Divorcio Unilateral por cese de la convivencia

Cuando uno de los cónyuges se opone al divorcio por mero capricho porque desea obtener alguna ventaja a cambio se denomina divorcio unilateral o sin acuerdo. Para poder llevarlo a cabo, la ley establece que los cónyuges deben haber estado separados (cese de convivencia) durante tres años ininterrumpidamente y que además, si el que pide el divorcio es quien debe otorgar pensiones de alimentos a favor de los hijos o de su cónyuge, esté al día en el pago de estas.

Divorcio culposo

Opera cuando existe una violación grave de los deberes y obligaciones que les impone el matrimonio o con respecto a los hijos haciendo intolerable la convivencia. En este caso, no es necesario esperar los tres años de separación, pero al momento del juicio deben acreditarse las causales que establece la ley que son taxativas:

  • Atentado contra la vida o malos tratamientos graves contra el cónyuge o de alguno de sus hijos.
  • Infidelidad.
  • Abandono.
  • Condena por delitos contra las personas.
  • Conducta homosexual.
  • Alcoholismo o drogadicción que constituya un impedimento grave para la convivencia armoniosa entre los cónyuges o entre éstos y los hijos.
  • Tentativa para prostituir al otro cónyuge o a los hijos

Separación Judicial

En el caso de que no se cumpla con los requisitos para el divorcio la ley contempla un solución intermedia, ésta es la separación judicial que libera a los cónyuges de ciertas obligaciones conyugales, y podrá tramitarse por un solo cónyuge, por ejemplo en el caso que el otro no esté cumpliendo con sus obligaciones y deberes en el matrimonio o con los hijos.
Esta separación puede ser solicitada al tribunal por cualquiera de los implicados o por ambos, una vez que haya cesado la convivencia. En este caso, los dos adquirirán el estado civil de separado, lo que quedará inscrito en el Registro Civil. Pero no podrán contraer matrimonio nuevamente, debido a que el vínculo no se ha disuelto.